Creepypasta
3:03:03
Antonio acababa
de revisar su correo electrónico cuando de repente le llegó un mensaje un tanto
peculiar con el link de una página y la siguiente descripción: “Esta página
solo es activada a las tres de la madrugada, con tres minutos y tres segundos,
ni un segundo más ni un segundo menos. Si
completas el juego se te concederá un deseo”. Antonio consideró que era un
virus, pero como siempre le ha gustado lo raro y paranormal, decidió
arriesgarse a entrar, eran las 2:48 de la madrugada, el link no funcionó, así
que se dispuso a esperar. A las 3:02 empezó a contar los segundos, apenas se
movió la manecilla del reloj a la tercera línea, hizo clic en el link.
La pantalla se
puso oscura por completo y unas letras doradas empezaron a formar: “Bienvenido,
has completado el primer paso del juego, sin embargo esta es una advertencia,
los siguientes retos son más difíciles de realizar, eres libre de salir ahora
mismo. Pulsa continuar si deseas llegar al paso dos, pulsa Abandonar si deseas
salir” Antonio decidió continuar pues pensó que no sería gran cosa.
Fue entonces
que las cosas se pusieron más extrañas, en la pantalla apareció una mujer
enmascarada vestida de blanco y le dijo: “Buenas noches Antonio, veo que
decidiste continuar, ahora ya no hay marcha atrás” Antonio estaba anonadado
¿Cómo sabía ella su nombre? La mujer continuó: “Debes ir a la cocina, traer un
vaso de vidrio y un cuchillo, no puedes prender la luz. La ida será fácil, pero
la vuelta será difícil, tienes seis minutos, no debes mirar atrás en ninguna
circunstancia”.
Antonio estaba aterrado, estaba a punto de abandonar el juego,
pero pensó que ir por un vaso y un cuchillo no sería nada del otro mundo, así que
obedeció. Le fue difícil caminar, pues no podía ver nada, pero llego sin
problemas. Al sacar el vaso escuchó un zumbido, tuvo un mal presentimiento,
algo iba mal, sintió que algo tocaba su hombro, decidió caminar lo más rápido
posible hasta su cuarto. Al subir las escaleras sintió la respiración y el
susurrar de alguien, quería darse la vuelta para ver que era, pero recordó lo
último que dijo la mujer. En el último escalón algo le cogió el brazo, la
adrenalina sucumbió su cuerpo, aterrado corrió hasta su cuarto y cerró la
puerta con llave. La mujer lo esperaba, le dijo: “Felicidades, completaste el
paso dos, es hora del último paso”.
La pantalla se
puso oscura, pensó: por fin se acabará esto. Apareció un hombre enmascarado,
vestido de negro que le dijo: “Este es el paso tres, el último. Debes dirigirte
al cuarto de Clara, hacerle una cortada en la mano, verter su sangre en el vaso
y dárselo al hombre que espera en la puerta de tu casa. Solo tienes quince
minutos”.
Antonio se asombró, ¿Cómo sabía el hombre que su hermana se llamaba
Clara? Temblando abrió su cortina y miró por su ventana, un hombre esperaba en
su puerta, enloqueció, no sabía qué hacer, su hermana apenas tenía diez años. Se
dirigió al cuarto de su hermana con el vaso y el cuchillo, empezaba a sudar, no
quería hacerle eso, el tiempo se le estaba acabando. Pensó en herirse su propia
mano para llenar el vacío del vaso, su mano temblaba, apoyó el cuchillo en su
palma y presionó, debió sorprenderse muchísimo al ver que ni una gota de sangre
le fluía. Pasmado, a punto de entrar en desesperación, escuchó un susurro al
oído que le dijo: “Tu tiempo ha finalizado, desde ahora serás un espectro más
de la Web”…
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